Lunes 16 de Octubre del 2017
Lima - Perú

Antecedentes

A partir de 1940, la empresa Capitana Gold Mines, explotó los yacimientos mineros, ubicados en el distrito de Huanu-Huanu, provincia de Caravelí, departamento de Arequipa, a escala industrial hasta 1961, para luego ser abandonados por razones de índole económico-social y, posteriormente, los derechos mineros entraron en abandono.

En el año 1978, la empresa Aurífera Chala, denunció y tomó posesión de las concesiones y las trabajó. El 08 de Enero de 1990, la zona fue incursionada por delincuentes subversivos que destruyeron totalmente dicha empresa, con el lamentable asesinato en forma cruel de dos ingenieros y tres autoridades municipales de Tocota.

El fracaso de la reforma agraria, las crisis, en el campo por acción del terrorismo, y la económica, que se agudizó a fines de la década de ’80; así como, la falta de empleo en las ciudades, crearon las condiciones para que la población de 1.400 mineros informales trabajaran ilegalmente en la zona de Huanu-Huanu. La gran mayoría de éstos son emigrantes y la población es heterogénea, no sólo en sus orígenes y cultura sino en sus niveles educativos.

Se extraían ilegalmente de estas concesiones más de 20 kilos de oro refinado/mensual, y había una contaminación del medio ambiente por uso indiscriminado de mercurio.

Pero, a su vez, lo más relevante y decisivo para la explotación del mineral, era que es de fácil extracción, comercialización y goza de cotizaciones muy atractivas.

Después de este análisis, se determinó la existencia del terrorismo en la zona, la pérdida total del derecho a la propiedad y, lo más importante, que Compañía Minera Aurífera Chala era el legítimo concesionario de los denuncios.

Dentro de este contexto, Compañía Minera Caravelí S.A.C. adquirió los derechos mineros y decidió instalar una Planta Piloto de Cianuración con carbón activado de 20 TM/día, iniciando, de esta manera, sus operaciones en Noviembre de 1991. A partir de esa fecha se acopió el relave aurífero producto de la amalgamación de los minerales provenientes de las concesiones con leyes promedio de 20 Gr/TM, compitiendo con acopiadores externos que no tenían nada que ver con la propiedad, violando la ley, cometiendo los delitos de hurto y receptación, y aprovechándose de la zona convulsionada por el terrorismo. externos que no tenían nada que ver con la propiedad, violando la ley, cometiendo los delitos de hurto y receptación, y aprovechándose de la zona convulsionada por el terrorismo.